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12 consejos para combatir el estrés. "Mucho no siempre es sinónimo de mejor"

Actualizado: 20 de jun de 2018

...“No puedo más”, “no soy capaz”, “es demasiado para mi”, “estoy cansado/a”…


Trabajamos, hacemos deporte, estudiamos para aprender más, dedicamos tiempo a la familia, pareja y amigos. Sin olvidar que debemos cuidar nuestra alimentación, nuestro cuerpo y mente, y debemos dar lo mejor de nosotros mismos en todas y cada una de las situaciones. Y así acabamos corriendo por los pasillos del metro para no perder un tren que pasa cada 3 minutos.


¿Qué es el estrés?

Entendemos el estrés como una sobrecarga para el individuo. Esta sobrecarga depende tanto de las demandas de la situación, como de los recursos con los que cuenta el individuo para afrontar dicha situación. Cuanto mayores sean las demandas de la situación y cuanto menores sean los recursos del individuo, la sobrecarga será mayor. Tendemos a creer que el estrés es consecuencia de circunstancias externas a nosotros, cuando en realidad es un proceso de interacción entre los eventos del entorno y nuestras respuestas cognitivas, emocionales y físicas.


¿Qué sentimos cuando experimentamos estrés?

Las señales más frecuentes son:


Respuestas emocionales: ansiedad, irritabilidad, miedo, frustración, fluctuación del ánimo, agresividad...

Respuestas cognitivas: excesiva autocrítica, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, olvidos, pensamientos repetitivos, excesivo temor al fracaso...

Respuestas físicas: Dolor de cabeza, gastritis, cansancio e insomnio, tensión muscular, hipertensión, problemas en la piel...


¿Debería preocuparme?

El estrés se produce por considerarnos incapaces de cumplir con todas las tareas con las que nos hemos comprometido, no pasa nada porque reconozcamos nuestros límites y sepamos hasta dónde podemos llegar. Todos nos sentimos estresados en algún momento u otro, es una reacción normal y saludable a un cambio. Sin embargo, cuando la respuesta de estrés se prolonga en el tiempo o intensifica, nuestra salud, nuestro desempeño académico o profesional, e incluso nuestras relaciones personales o de pareja se pueden ver afectadas.


¿Qué podemos hacer para combatirlo?

Te dejamos algunos consejos que puedes aplicar en tu vida diaria:

  1. AFLOJA UN POCO. El tiempo no es elástico y tu resistencia tampoco. Tu cuerpo te va dando señales para que hagas un cambio en tu ritmo de vida, hazle caso.

  2. DESCANSA. El descanso es la energía que tu cuerpo y tu mente necesitan para continuar de manera óptima.

  3. PRIORIZA, ORDENA. Mucho no siempre es sinónimo de mejor. Es importante aclarar primero cuáles son nuestros objetivos y qué es lo más importante para alcanzarlos. Hacer muchas cosas está muy bien, pero sobrecargarnos con jornadas interminables, puede tener repercusiones. Establece límites, aprende a decir que «no».

  4. TÓMATE UN TIEMPO PARA TÍ. Desde que te levantas hasta que te acuestas ¿cuánto tiempo te dedicas? aunque el mundo continúe con su ritmo cotidiano, date el permiso de hacer una pausa si lo necesitas.

  5. GESTIONA TU TIEMPO. La gestión del tiempo es fundamental. Es aconsejable dejar un espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de ti.

  6. CADA COSA EN SU LUGAR. ¿Estás con tu pareja y piensas en el proyecto que tienes que entregar? ¿Te pones a trabajar en tu proyecto y no paras de darle vueltas a las vacaciones…? Es importante que aprendamos a concentrarnos y a prestar atención en las actividades que estamos practicando.

  7. NO TIENES QUE SABERLO TODO. Queremos saberlo todo y estar siempre informados. Nuestro cerebro no está preparado para eso. Es muy estresante pedirnos a nosotros mismos que prestemos atención constantemente a todos los estímulos.

  8. RECONOCE TUS ÉXITOS. Aunque sean pequeños, regálate pequeñas recompensas que te motiven. Te lo mereces!

  9. EXPRESA TUS SENTIMIENTOS. Poder expresarnos nos libera. Guardarnos nuestro malestar para otro momento aumenta nuestro estrés diario provocando que nuestros pensamientos giren en torno a lo que nos hace sentir mal y no resolvamos el problema.

  10. HAZ EJERCICIO. Cuando realizamos ejercicio, nuestro organismo segrega una serie de hormonas (dopamina, serotonina y adrenalina) que hacen que disfrutemos durante la actividad física y después de realizarla.

  11. APRENDE A RESPIRAR. La respiración ayuda a disminuir la presión arterial, promueve un estado de calma, y ayuda a reducir el estrés. También nos puede ayudar a dejar pasar la ira y aclarar las ideas, a conciliar el sueño y a mejorar la concentración. Entra en el post anterior para saber más.

  12. APRENDE NUEVAS TÉCNICAS PARA RELAJARTE Y MANEJAR EL ESTRÉS, como la práctica de Mindfulness o la técnica de relajación de Jacobson, contacta con Puigborrull Psicologia! Te ayudaremos a utilizar técnicas y estrategias que te permitan afrontar el estrés de manera más adaptativa.


Si quieres saber más acerca del estrés o necesitas ayuda para afrontarlo,

estamos aquí para ayudarte:



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